Introducción de La siesta inolvidable 2007

Introducción original
Introducción especial de Carlos Barragán

sábado, 29 de noviembre de 2008

Una torta para Massa

Hoy se cumple un año del mayor logro ambiental en la Argentina. Gracias a la participación de un millón y medio de personas logramos que se apruebe la Ley de Bosques. Sin embargo, el Poder Ejecutivo aún no reglamentó la ley, lo que pone en serio riesgo su completa aplicación. Por eso, esta mañana fuimos a la Casa Rosada con una torta gigante para el Jefe de Gabinete Sergio Massa con el fin de recodarle este aniversario y exigir su reglamentación.


Al mismo tiempo y con el mismo reclamo, en Córdoba, Rosario y Mar del Plata cientos de personas se agruparon en las calles principales, con cotillón y tortas similares a la entregada en la Casa Rosada.

Es una vergüenza que a un año de que un millón y medio de argentinos logramos con nuestras firmas su sanción, la misma no haya sido reglamentada. La responsabilidad es del Jefe de Gabinete Sergio Massa, quien debe ocuparse de que el decreto salga antes de fin de año. Sin la reglamentación de la ley no contará con los fondos necesarios para su aplicación.

No podemos perder ni una hectárea más.

Fuente: Greenpeace

El valor de lo justo

Argentina al Diván

Decisión

Argentina me dijo en el consultorio: “No sé si voy a poder pagarle. Vio cómo está el mundo” Su incertidumbre encendió la mía ¿Cómo puedo yo como terapeuta tomar distancia del paciente cuando de éste y su capacidad de pago depende mi propia subsistencia? ¿En qué condiciones puedo ejercer mi trabajo si no sé si llegaré a fin de mes? Más aún cuando sé que Argentina tiene recursos. Ella hablaba: “Yo no sé porqué me quedé pobre, si tenía todo” Intenté serenarme y pensar en que alguna vez contaré con mi jubilación ¿Contaré con mi jubilación? ¿Dónde está el dinero de mis aportes? ¿En el Club de París o en el hospital que me cobijará cuando esté viejito? Yo no la escuchaba “Me dejaron sin nada, ni siquiera el control del dinero tengo” Había dejado de ejercer mi rol para dedicarme a salvar mi pellejo “¿Qué hago, doctor?” Hasta elaboré una táctica para sacar rédito: ofrecerle un plan de pagos con altos intereses que la atase a mí a largo plazo. Me reí al verme en el lugar del verdugo “Encima está lleno de parias en la calle que si uno se descuida...” Tenemos al sálvese quien pueda tan incorporado que sólo vemos nuestro pequeño mundo de avaricia y temor, amplificado por los medios masivos “El gran problema de la inseguridad”, dijo. El gran problema del desamparo, pensé. No tener a quién recurrir para que instale el valor de lo justo, es traumático.

Pero el trauma no es el pasado doloroso, sino su vigencia, la amenaza latente, presente. Pensaba: si los genocidas están siendo juzgados, porqué el maltrato se reproduce... “Siento que me estafan” al viajar en un transporte, al recibir una boleta de servicios inflada, al reclamar en call centers de “atención al público” a trabajadores sobreexigidos por sueldos míseros o en negro, al sufrir la falta de insumos básicos en hospitales, y al ver lo ocultado: cifras apócrifas, grupos del terror para los pibes de la calle, reparto de tierras entre funcionarios provinciales y amigos del poder, violentos desalojos a los pueblos originarios a cambio de contaminación y más concentración, y en los discursos que dicen lo contrario a lo que hacen. Desamparo (“inseguridad” de la que solemos culpar a los más desamparados).

“¿Me escucha?” Si negamos, si no llamamos a las cosas por su nombre, canalizamos la angustia en desconfianza al semejante, en más fragmentación “Doctor, lo veo como en otro lugar” Reaccioné: “si no le gusta cómo hago mi trabajo tiene las puertas abiertas” Al instante me arrepentí. Percibí su observación como un ataque, no como una crítica que puede generar un cambio positivo.

El psicoanálisis sostiene que el trato terapeuta-paciente no es una relación de poder de uno sobre otro, sino de pares que, cada cual en su rol, juntos van construyendo un saber que se puede trasladar al afuera.
“Cometí un error”, le dije. Aunque eso significaba perder un “poder”, sabía que recuperaríamos otro: la confianza, la responsabilidad, la conciencia colectiva y el buen trato en cada pensamiento y acto. Dar vuelta el mecanismo inconsciente que nos convierte en reproductores de la violencia social que padecemos. Sanar.

Por Marcelo Cotton
Colaboración profesional: Lic. Elina Aguiar
Columna publicada en la revista Caras y Caretas – Diciembre 2008

Gracias por tu aporte Sandra.

viernes, 28 de noviembre de 2008

El Teatro Colón, en obra

Sin rumbo

Hay dos problemas y no uno. El más evidente, y el que más escandaliza a la prensa tradicional, es el que tiene solución. El otro es menos espectacular y nadie hace nada para evitarlo. El primero es la parálisis de las obras del Colón, su eterna reforma y la evidencia de que no sólo no abrirá para mediados del año próximo, como su director esperaría que sucediera, sino que muy probablemente ni siquiera en mayo de 2010, para el Bicentenario, tal como lo anunció el Jefe de Gobierno. Se sabe, sin embargo, que el Colón algún día reabrirá y, más allá de algún bluff informativo en el que aparecen planos delirantes con montones de bares y ningún camarín, se supone que, finalmente, su aspecto será bastante parecido al que tenía. Pero, aunque está claro que no es lo más deseable, un teatro puede llegar a funcionar sin sala (La Fenice de Venecia o el Covent Garden de Londres lo han hecho). Lo que no puede es existir sin programación. Y allí aparece el segundo problema, el más grave de los dos.

El apuro del Dr. Sanguinetti para que la sala se habilite antes de lo previsto tiene que ver con salvar la que hasta ahora es la única de sus ideas todavía no desmentida: la reapertura del teatro con la presencia de La Scala completa haciendo la producción de Zeffirelli de Aida, de Verdi, con un costo de entre 6 y 8 millones de euros. La Scala necesita condiciones de montaje y una anticipación para planificar in situ que el Colón no está en condiciones de ofrecer. Pero aun así, y tal vez por desconocimiento de lo que significan conceptos como “montaje escénico” o “condiciones técnicas”, la dirección apuesta allí todas sus fichas. Al fin y al cabo, si el uso de orquesta y coro del teatro en una producción privada de Carmina Burana, por el ballet de Iñaki Urlezaga –cuando, es obvio, el Colón tiene ballet propio y pagado por la ciudadanía aun en su inactividad–, pasó desapercibido, es posible que no genere escándalo la compra llave en mano de un espectáculo de La Scala, a un precio que alcanzaría para producir localmente alrededor de cuarenta títulos de ópera completos y en un año en el que, a pesar de ser el del Centenario, no habrá ni un solo estreno argentino.

En un intento por ideologizar lo que objetivamente corresponde a la ignorancia, se dice que los opositores lo son de los negocios. Pero esos negocios consisten en el canje de una sala por 120 joggings, como sucedió con el CETC. Si se pactara con Tinelli la filmación en el Colón de todo un ciclo llamado Bailando en los escombros que no alterara la programación propia y cuyo producido se destinara al encargo de nuevas óperas a los mejores dramaturgos y músicos argentinos, la cuestión sería otra. La dirección se defiende, por otra parte, diciendo que se trata simplemente de una gestión conservadora, rechazada por los zurditos de siempre –es decir Páginal12, que entre otras cosas denunció el escandaloso sobresueldo del ahora ex director supuestamente ejecutivo, Martín Boschet–. Más allá de que otros diarios no sospechables de zurdismo también critican los errores de esta gestión, debe señalarse que una gestión conservadora sería aquella que buscara reconstruir el canon de la música argentina, recuperando las grandes obras de Gaito, Ginastera o Boero. Sería conservadora la puesta en valor, apelando a ejes temáticos como el indigenismo o las luchas de la independencia, del repertorio del siglo XIX y los comienzos del XX en América latina. Sería conservadora la Misa de Gloria de Puccini en la catedral, para conmemorar los cien años de la sala. Y sería conservadora la coproducción con España y México, en 2010, de La Atlántida de Manuel de Falla.

Un recital con una sucesión de arias de distintas óperas, sin ninguna escena ni acto completo, y con errores técnicos en el montaje no es conservador sino pobre. Como es pobre la acumulación de recitales (más arias) a cargo de estudiantes avanzados de canto y como lo es la falta de proyectos de fuste para 2010. La otra defensa que Sanguinetti esgrime –además de echarle la culpa de todos los males al codirector echado– es su asumida ignorancia. Hasta ahora ésta es la gestión que más ha desmentido informaciones en la historia del Colón, incluyendo varios intentos de programación, siempre con el argumento de que el Dr. Sanguinetti nada sabía al respecto. O el ex rector del Colegio Nacional de Buenos Aires desestima la importancia de ciertos asuntos hasta que toman estado público, lo cual sería grave, o ignora casi todo lo que sucede en el teatro, lo que también sería grave. Mientras tanto, se pierde la única chance que un teatro como el Colón tendría de subsistir en el futuro sin desvirtuarse, que es la de insertarse en el mercado internacional de la ópera como productor eficaz, y a costos más bajos, de lo que otras salas podrían querer comprar.

Por Diego Fischerman

Fuente

Gracias Noemí.


Argentina y Australia. Parte 3

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta el porqué Argentina no fue Australia. Tercera parte.

australia3.mp3



jueves, 27 de noviembre de 2008

Todos mueven fichas en el juego del dial

No deja de resultar paradójico, pero es parte de la lógica independiente y del mismo encanto que tiene la radio. En medio de la más brutal crisis económica mundial que se recuerde en los últimos cincuenta años, que obligó a los canales y productoras de televisión a ajustar presupuestos y mantener en stand by sus proyectos más importantes, la radiofonía argentina se prepara para recibir el 2009 con muchas y variadas novedades. Tal vez por tratarse del negocio de la comunicación más chico en términos monetarios o porque la radio se mueve más por el entusiasmo que por el dinero, lo cierto es que el éter del año entrante no cambiará el nombre de sus figuras, pero sí mostrará novedades en el micrófono del dial por el que sus voces se escuchan en cada rincón del país. Entre los rumores y las negociaciones que en esta época se dan a toda velocidad, por el momento la gran noticia del año es la confirmación del pase de Samuel “Chiche” Gelblung a Radio Mitre. Es la primera de una de serie de modificaciones que se cerrarán en las próximas semanas.

En lo que nadie duda en bautizar como “el pase del año”, a partir de marzo Chiche Gelblung conducirá la segunda mañana de Mitre, de 9 a 13, en reemplazo de Dady Brieva. Aunque el periodista y conductor tenía contrato hasta 2010 con Radio 10, donde seguirá hasta mediados de diciembre conduciendo Edición Chiche de 18 a 21, Gelblung finalmente aceptó la propuesta de instalarse en la AM 790 con todo su equipo, al ver concretado su deseo de ocupar un espacio matutino y de arreglar un suculento contrato. Finalmente, este cronista confirmó como falso el rumor de que el periodista fuera a formar parte de la grilla de la cadena de noticias TN con un programa semanal.

Más allá de las características del contrato, Gelblung tendrá el desafío de levantar el share que en ese horario hace Dady 790. Con la contratación, el Grupo Clarín busca repetir en la radio el mismo esquema que en la TV llevó a cabo con éxito con la contratación de Marcelo Tinelli: acoplar a su programación ciclos populares con el fin de constituirse en la radio líder de audiencia, aunque ello signifique modificar el perfil histórico de una emisora que supo tener en sus filas a Néstor Ibarra o Magdalena Ruiz Guiñazú. En Mitre confían en que Gelblung –cuyo programa en las tardes de Radio 10 marcha primero en audiencia, con el 36,77 por ciento de encendido– pueda pelearle mano a mano los oyentes a El oro y el moro, el programa de Oscar González Oro que, con el 41 por ciento de share, se impone en la segunda mañana en la 10.

Leer el artículo completo.

Gracias nuevamente Noemí.

Argentina y Australia. Parte 2

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta el porqué Argentina no fue Australia. Segunda parte.

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miércoles, 26 de noviembre de 2008

Argentineadas

La columna de Hernán Brienza

En su columna del programa Tarde o Temprano, Hernán Brienza nos habla sobre las argentineadas del último fin de semana.

argentinos.mp3



martes, 25 de noviembre de 2008

25 de noviembre - Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer

Tan simple como la igualdad

Existe una verdadera preocupación social acerca de que la violencia contra la mujer es un obstáculo permanente para el logro de la paz, el desarrollo y la igualdad. Muchas instituciones manifiestan esta preocupación en diferentes áreas.

Los problemas que acarrea cierta discriminación o violencia contra las mujeres son infinitamente abarcativos. Quizás desde el lugar en el que estamos nos resulte difícil entender ciertas situaciones injustas. Y según cada caso en particular, pueden llegar a ser muy graves las consecuencias que una determinada política o forma de ser trae aparejada. Sólo con ponerse a pensar en forma abierta y yendo más allá de nuestro mundillo cotidiano, comienzan a aparecer infinidad de ejemplos y vivencias que, imaginamos, deben de hacer muy complicada la vida.


Hagamos una reflexión, e imaginemos al azar la vida de las mujeres indígenas en distintas partes del mundo, dentro de sus tribus.

Otra: ¿cómo será un día en la vida de una mujer refugiada, que debe ocultarse y someterse a poderes o gobernantes incomprensibles para salvar su vida?

Sigamos imaginando. La lista puede llegar a ser muy larga: las que viven apartadas en el campo, las mujeres internadas por razones de salud mental, las detenidas en cárceles, las indigentes, las niñas, las ancianas, las mujeres en guerras...

Si a todas estas mujeres la vida se les puede hacer muy pero muy difícil, se nos acabarían las palabras si pensamos en las mujeres discapacitadas que pasan por estas mismas situaciones.

¿Puede ser tan complicada la solución? No. La solución sería tan simple como pensar en un plano de igualdad entre el hombre y la mujer. La solución sería tan simple como sumar a cada una de las situaciones mencionadas el sencillo concepto de humanidad.

Las Naciones Unidas y la mujer

De manera universal se entiende por “violencia contra la mujer” todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino, que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.

El instrumento rector por excelencia acerca de este tema es la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, emitida el 20 de diciembre de 1993. En su artículo cuarto dice que los estados deben condenar la violencia contra la mujer y no invocar ninguna costumbre, tradición o consideración religiosa para eludir esa obligación.

Además, la proclama aconseja a los Estados la aplicación de políticas encaminadas a eliminar la violencia contra la mujer recordando sus derechos fundamentales:
  • El derecho a la vida.
  • A la igualdad.
  • A la libertad y seguridad de la persona.
  • A igual protección ante la ley.
  • A librarse de toda forma de discriminación.
  • Al mayor grado de salud física y mental que se pueda alcanzar.
  • A condiciones justas de trabajo y favorables.
  • A no ser sometida a tortura, ni a tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.
Fuente

Argentina y Australia. Parte 1

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta el porqué Argentina no fue Australia. Primera parte.

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lunes, 24 de noviembre de 2008

La logia

La columna de Hernán Brienza

En su columna del programa Tarde o Temprano, Hernán Brienza nos habla de un San Martín muy extraño.

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sábado, 22 de noviembre de 2008

Basura cero

El Gobierno de la Ciudad no está implementando las medidas establecidas en la Ley para cumplir con las metas de reducción de basura mientras exige a los vecinos que “jueguen limpio” mediante una mega-campaña publicitaria que solo ayuda a esconder la basura debajo de la alfombra. Mientras tanto Macri pretende firmar un contrato con las empresas recolectoras de residuos que promueve la generación de más basura y más contaminación.

Exigí a los legisladores del Pro que aprueben un contrato que incluya la instalación de contenedores diferenciados para residuos húmedos y reciclables, y un sistema formal de recolección también diferenciada, ambos en TODA la Ciudad de Buenos Aires. Esta es la única forma de aumentar el reciclado y reducir la cantidad de basura que se envía a los rellenos sanitarios y enferma a nuestra gente. De lo contrario tendremos más basura, más rellenos y más contaminación.

Entrá a Greenpeace Argentina y envía este pedido a los legisladores del PRO.

El amor al dinero

Este texto escrito hace muchos años, hoy es de total actualidad.

Economía y utopía

Cuando la acumulación de riqueza ya no sea de gran importancia social, habrá grandes cambios en los códigos morales Podremos librarnos de muchos de los principios pseudomorales que han pesado durante doscientos años sobre nosotros, siguiendo los cuales hemos exaltado algunas de las cualidades humanas más desagradables, colocándolas en la posición de las virtudes más altas.

Podremos permitirnos el atrevimiento de dar al motivo monetario su verdadero valor. El amor al dinero como posesión -a diferencia del amor al dinero como un medio para gozar de los placeres y realidades de la vida- será reconocido por lo que es, una morbosidad algo repugnante, una de esas propensiones semidelictivas, semipatológicas, que se ponen, encogiendo los hombros, en manos de los especialistas en enfermedades mentales.

Todas las clases de costumbres sociales y prácticas económicas, que afectan a la distribución de la riqueza y de las recompensas y sanciones económicas, que ahora mantenemos a toda costa por desagradables e injustas que puedan ser en sí mismas, porque son terriblemente útiles para promover la acumulación de capital, serán desechadas por fin porque entonces seremos lbres de hacerlo.

John M. Keynes

Entrevista a un especialista en cábalas

En el programa Tarde o temprano, Jorge Halperín consulta a un especialista sobre las cábalas en el fútbol.

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viernes, 21 de noviembre de 2008

Una noche de bodas

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos relata una noche de bodas en el año 1140.

boda.mp3



jueves, 20 de noviembre de 2008

Un castillo medieval

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta una historia ocurrida en un castillo medieval.

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miércoles, 19 de noviembre de 2008

La esclavitud

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos habla de la esclavitud en la antigüedad.

esclavitud.mp3



martes, 18 de noviembre de 2008

Por medio de los medios

A veces pareciera que las películas exageran. Y no poco ni mucho: demasiado. Al fin, necesitan vender butacas, ése es su principal objetivo. ¿Por qué habrían de privarse de acudir a cualquier medio para hacerlo? Por ejemplo: ¿usted podría creer que Estados Unidos cree una guerra para tapar el desliz sexual de un presidente? Para entendernos: no es que esa guerra haya sido creada sin motivos, sea una pura agresión sin causa, y por fin una masacre. No, ésa, después de todo, sería una guerra real. Nos referimos a una guerra inventada. A una pura y perfecta invención de los massmedia. Se hizo (y a ella nos referimos) una excelente versión sobre este tema. Se llamó Mentiras que matan (Wag the Dog), es de 1997, la dirigió Barry Levinson y la escribió un tipo con mucho talento: David Mamet, acompañado por Hilary Henkin. Si agregamos que Dustin Hoffman y Robert De Niro están en los protagónicos tendremos el panorama claro: esto no puede fallar. La historia es así: dos miembros del gobierno (De Niro y Anne Heche) buscan a un productor de Hollywood porque necesitan distraer al público norteamericano. “¿Crees que será posible?”, le pregunta, en el avión que los lleva a California, Heche a De Niro. El tipo se ríe: “¿En serio me preguntás eso? ¿Si será posible engañar al público norteamericano? Dime, ¿tú sabes algo de la Guerra del Golfo? ¿Alguien sabe algo de esa guerra? Nadie. Sólo lo que les dejamos ver. ¿Qué vieron? Unas cuantas luces atravesando el cielo, la noche. Eso les vendimos como Guerra del Golfo y eso creyeron. ¿Por qué no vamos a poder fabricarles una guerra ahora? La necesitamos”. La necesitan porque la administración a la que sostienen está en peligro. Puede bajar la popularidad del presidente por ese affaire sexual que tuvo. (Referencia insalvable al affaire Lewinsky. Aparte: conocí a un escritor alemán de nombre Charles Lewinsky. Me decía: “Todo es más simple para mí ahora. Ya no necesito deletrear más mi apellido. Sólo digo: Lewinsky, como Monica”.) Hay, pues, que inventar una guerra. Se encuentran con Hoffman, productor de Hollywood que nunca ganó un Oscar y vive amargado por eso. Pero tiene esperanzas. “Queremos fabricar una guerra”, le dicen. Primero necesitan decidir con quién. No tardan en decidirlo: “Con Albania”. “¿Qué tenemos contra Albania?”, pregunta alguien. “¿Qué tenemos a favor?”, le contestan. Empieza la tarea. Se trata de “armar” una imagen dramática que irá a la tapa de los diarios. Lo hacen: bombas que estallan en una aldea de Albania y una mujer que huye con un niño en brazos. Conmovedor. Pero falta. Hay que componer una canción patriótica que consiga encender los corazones del público. Lo llaman a Willie Nelson, el famoso cantante country. Nelson se pone a trabajar. Graban la canción. Advierten que “Albania” no rima bien con casi nada, pero ya es tarde para cambiar. Y no dudan del resultado final: hace falta una guerra y los medios la crearán. Las imágenes se difunden, el público se las cree y el talentoso pero ingenuo productor exige que se presente lo que ha hecho a la Academia de Artes Cinematográficas porque quiere ganar su ansiado Oscar. De Niro, que se lleva muy bien con el FBI y con la CIA, ordena que lo liquiden. Hoffman, ilusionado por algo que le han dicho, entra en una enorme limousine que sólo lo trasladará hacia su injusta pero inevitable muerte.

En Poder que mata (Network, 1976) Sidney Lumet entrega una de las mejores películas de su larga carrera. Pero detrás de esa conquista hay un guión ya mítico de Paddy Chayevsky. Ned Beatty le dice a Peter Finch: “Olvídese: ya no hay primer mundo, ni segundo mundo ni tercer mundo. Sólo hay negocios”. Se trata aquí del mundo de la televisión. Hay que atrapar, domesticar, someter, idiotizar a los que miran. Nadie sabe hacerlo como Faye Dunaway. Tiene un programa que se llama: La hora de Mao-Tse-Tung. Tiene otro que ha entregado a los Panteras Negras. Pero su punto máximo es el loco mesiánico de Peter Finch. Aquí aparece el talento de Dunaway. Es evidente que el tipo está peligrosamente loco. No importa. Se lo puede usar. Puede ser un hit. Lo ponen en un horario central. Finch tiene la locura de llamar a la rebelión. Se pone frente a la Cámara y vocifera: “Abran sus persianas. Asómense y griten: ¡no aguantamos más, ya no podemos tolerar más, estamos hartos!”. La gente, en sus casas, sin creerlo al principio, empieza a oír gritos. Abre sus ventanas y se asoma. Ahora todos están asomados. Al comprobar que todos gritan lo que Finch exige que griten, no hay uno que deje de gritarlo: “¡No aguantamos más! ¡Ya no podemos tolerar más! ¡Estamos hartos!”, se crea una situación de rebelión social que estaba soterrada pero que Finch ha sacado a flote. Ahora la gente está furiosa. No sabe por qué. O tiene uno que otro motivo. Pero quiere estar furiosa. Finch, un pastor iracundo, lo exige desde la tele. Van a ver en vivo su programa. No bien él aparece todos empiezan a gritar: “¡No aguantamos más, etc.”. Como todo lo que se lanza sin demasiado control la cosa se le empieza a ir de las manos a la sagaz y algo detestable Dunaway. Ella lo arreglará. Pero uniendo lo útil a lo comercial. Siempre se trata de subir el rating. Les dice a sus jefes (que ya son pocos, ella ha trepado muy alto) que la dejen hacer. En su próxima aparición, Finch saluda a su público vociferante. Por fin, silencio. Finch se dispone a dar su sermón iracundo del día. De pronto, entre el público, surgen varios Panteras Negras con metralletas y acribillan a Finch en vivo, ante las cámaras. Exito total. Se han librado del loco y han atrapado aún más a la gente. Que –Dunaway lo sabe bien– es nada, es arcilla en sus manos, es basura, concluirá.

Nuestra tercera película es The Truman Show, de 1998, dirigida por Peter Weir. Aquí la tesis de la manipulación mediática es llevada al extremo. A un tipo que se llama Truman le crean su mundo, su vida, su entorno desde que nace en un enorme set televisivo que se venderá como un show al resto del país. Toda la vida de Truman está armada, diseñada, conducida por Harris, un genio de la televisión que demuestra con esto que puede, por medio de la omnipresente pantalla, dominar todo, crear la realidad. Es una metáfora sobre la posible libertad del ser humano en un mundo dominado por los medios de comunicación que crean una realidad que somete a quienes se proponga someter. La película de Weir es optimista. Al final, Truman abre una puerta que le permitirá salir del decorado. Es la puerta hacia su libertad. No se ve nada más allá de ella. Sólo oscuridad. La incertidumbre total. Harris le dice que se quede, que él lo protegerá, que habrá de cuidarlo. Pero Truman elige ser libre y elige, con ello, el riesgo, la incertidumbre, el peligro. Truman abre la puerta y entra en ese callejón oscuro, lleno de riesgos gigantescos. Sobre todo los de averiguar quién es, qué quiere, qué piensa. Para evitar estas cosas es que la gente ve la tele. Para no ser libres. Para ser manipulados. Para que les digan en qué creer, a quiénes odiar, a quiénes no odiar, qué consumir, qué comer, qué ropa ponerse, qué ideas tener y, muy especialmente, qué ideas no tener. Aquí, a este ente pasivo, que se devora lo que la tele le da y deja que su subjetividad sea creada, moldeada desde ella, los tycoons de los medios le dicen “la gilada”. ¿Es libre “la gilada”? Alguien dirá que no puede haber algo menos libre que “la gilada”, ya que vive esclava de lo que los medios hacen de ella. Sin embargo, durante estos días hubo ciertos dramáticos sacudones en el programa de Tinelli. No caminó lo de la lluvia. Esa lluvia que caía sobre los cuerpos exponiendo sus transparencias a la mirada golosa y patética e impotente de “la gilada”, ¡no funcionó! No dio el rating esperado. A la gente le gusta más lo del caño. “Hay que volver al caño”, pareciera que se ha resuelto. Entonces, ¿cómo que la gente no es libre? Claro que sí, claro que es libre. Siempre puede elegir entre la mierda y la basura.

Por José Pablo Feinmann
Página 12

Muchas gracias a Noemí y a Sandra.


La pulpera de Santa Lucía

La columna de Hernán Brienza

En su columna del programa Tarde o Temprano, Hernán Brienza nos habla de la pulpera de Santa Lucía.

pulperia.mp3



lunes, 17 de noviembre de 2008

La comida

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos dice cómo conocernos desde el lado de lo que comemos.

comida.mp3



viernes, 14 de noviembre de 2008

El descubrimiento de América

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta la historia del descubrimiento de América .

descubrimiento.mp3



jueves, 13 de noviembre de 2008

Elecciones en Estados Unidos. Continuación

La columna de Hernán Brienza

En su columna del programa Tarde o Temprano, Hernán Brienza continúa su columna sobre los Estados Unidos.

sigloXX.mp3



miércoles, 12 de noviembre de 2008

Del Toro por las astas

La semana que viene se estrena el último derroche de Steven Soderbergh: Che (El Argentino). Producida y protagonizada por Benicio del Toro y con un casting digno de una revista de moda (Rodrigo Santoro como Raúl Castro, Santiago Cabrera como Camilo Cienfuegos y Demian Bichir como Fidel), al menos esta primera parte (las otras dos horas y pico vendrán más adelante) no da mucha tela para cortar: es prolija, sin riesgos estéticos ni apuestas ideológicas. Sin embargo, José Pablo Feinmann se pregunta por qué la industria prefiere glorificar a un guerrillero marxista y no a una reformista popular como Evita.

Del Toro en Che, el argentino, de Steven Soderbergh.

Pocos personajes han dejado de significar lo que significaban hasta tan extremo punto como Ernesto “Che” Guevara. En los ’60, uno decía “Guevara” y no sólo decía “lucha armada”, decía “foco insurreccional”, “preferencias de la guerrilla rural sobre la urbana”, “relaciones distantes con la Unión Soviética”, “crear dos, tres, muchos Vietnam”, “hagamos de nuestros hombres frías máquinas de matar”, “sólo un pueblo con odio puede vencer a un enemigo despiadado”. El desangelado Mario Vargas Llosa en cierta nota de los años ’90 festejó que ninguna de las ideas del Comandante quedaba en pie. Es posible. No es él, al menos, el que las encarna. El Che, hoy, sólo una cosa encarna: la lucha contra la injusticia, la idea de la rebeldía. Pero, ¿qué injusticia? La de todos. Para el Che era la del imperialismo norteamericano, “el más grande enemigo de la Humanidad”. ¿Qué rebeldía? La rebeldía contra el sistema de producción capitalista, en el que el hombre explota al hombre.

Ahora, Hollywood hace una película sobre el Che. La de Benicio del Toro. ¿Por qué los yanquis aceptan al Che y escupen sobre Evita? Porque el Che es un muchacho de buena familia. Un pibe urbano. Es hombre, no es mujer. No tiene un pasado sórdido. Si cogió, es un hombre y nada más natural ni estimulante que un hombre coja. Eso lo hace un macho. Si Evita cogió, es una puta. Si cogió para trepar, peor todavía. Es una mujer. Mujer que coge, mujer puta. Era populista y no marxista. El Che tiene tras de sí Das Kapital. Evita, los folletines baratos que se leían en las provincias hacia 1930. El Che se llama Guevara de la Serna. Tiene una familia. Es hijo legítimo. Tiene padre, madre. Es culto. Ha estudiado. Conoce la universidad. Jugó al rugby. Evita es una bastarda. Hija ilegítima de un viajante de comercio pobretón. Se dice que en la casa de su madre funcionaba un burdel. Se rajó de Junín porque se acostó con el cantante Magaldi, apenas a los dieciséis años. El Che recorrió en moto América latina. Se emocionó en los leprosarios como el mismísimo profeta de Nazareth. Evita agredió, para trepar, a la lustrosa oligarquía argentina. El Che derrotó a un tirano sangriento, a un sargento bruto y bastante negrazo. Si le pulimos la ideología, si atenuamos sus rasgos antiimperialistas, haremos de él lo que queremos hacer: un héroe, el símbolo del aventurero, del idealista. Total, ya no jode a nadie. A Evita que la haga Faye Dunaway, que aparezca bastante desnuda en el afiche y con una gorra militar en la cabeza. Se la sacó, para juguetear, al teniente o al coronel con el que se acostó esa noche. Que la haga Madonna, que da puta, que da loca, que canta y se pone la mano entre las piernas. ¿Por qué esta diferencia? ¿Por qué el imperialismo se traga al marxista Guevara y escupe sobre la populista Eva? Por lo dicho. Evita es el insulto, la agresión, la falta de respeto. Porque Evita es el Otro. El Che es de la misma estirpe. Porque el Che es un muchacho de clase alta, de linaje, educado. Evita es una rea, una bastarda y una trepadora que usa el sexo para su incesante ambición. Cada polvo, un escalón más. El Che muere en la lucha, agotándose, es el asma el que lo agota. Se lo ve en el piletón de Vallegrande, con los ojos abiertos, como si aún viviera, como si nunca fuera a morir porque es inmortal. Evita muere de cáncer y el cáncer lo tiene entre las piernas. Todo es sucio en ella, hasta eso. Evita les faltó el respeto. Más que el Che. Le añadió al odio el mal gusto y la bastardía y la mala vida.

Benicio del Toro tiene asma casi todo el tiempo. Admira pensar que el Che haya podido hacer algo con pulmones tan deteriorados. Pero la voluntad del héroe se sobrepone a todo. Ya no importa que el héroe haya odiado al capitalismo. Ahora le será útil. Acaso prepare el camino para arreglar las relaciones con Cuba de una vez por todas. También para que la famosa remera empiece a imprimirse con la cara de Benicio del Toro, algo muy posible y que sería uno de los últimos golpes para lograr su inexistencia.

La primera parte de Che (El Argentino), que es la que se estrena la semana que viene, son dos horas y aún los guerrilleros no han entrado en La Habana. Si se logra mostrar que las revoluciones son largas y aburridas algo más se habrá logrado. En suma, las verdaderas caras del Che y de Evita, o mejor dicho: la restauración de esas caras, su restitución, no vendrá del marketing hollywoodense; vendrá, si viene, de las viejas luchas que ellos encarnaron contra las infamias de este mundo. De quienes puedan asumirlas hoy. Si alguien, un grupo, un pueblo, una nación, un país, un continente, las actualiza, las trae combativamente al presente, ellos volverán a vivir. Como mercancías seguirán atractivos, vistosos, pero muertos.

Por José Pablo Feinmann
Publicado en Página12

Gracias Noemí.

Elecciones en Estados Unidos

La columna de Hernán Brienza

En su columna del programa Tarde o Temprano, Hernán Brienza nos habla sobre los Estados Unidos.

elecciones.mp3



martes, 11 de noviembre de 2008

El ratón Mickey


El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta como el ratón Mickey fue considerado un soldado de Satán.

raton.mp3



lunes, 10 de noviembre de 2008

Los caballeros de la noche

La columna de Hernán Brienza

En su columna del programa Tarde o Temprano, Hernán Brienza nos relata un policial.

policial.mp3



sábado, 8 de noviembre de 2008

El final de las AFJP

La muerte anunciada. Un editorial de Eduardo Alverti.




Fuente: Marca de radio

viernes, 7 de noviembre de 2008

La rueda

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos habla sobre la segunda invención de la rueda.

rueda.mp3



jueves, 6 de noviembre de 2008

Los indios

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta la historia de los pueblos indígenas en América.

indios.mp3




miércoles, 5 de noviembre de 2008

El terrorismo financiero

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos habla del terrorismo financiero.

finanzas.mp3



martes, 4 de noviembre de 2008

Quien menos posee...

En algún lugar quedan todavía pueblos y rebaños, pero no entre nosotros, hermanos míos: aquí hay Estados.

El Estado es el más frío de todos los monstruos. Fríamente miente también, y de su boca sale esta mentira: "Yo, el Estado, soy el pueblo".¡Qué gran mentira! Creadores fueron los que crearon los pueblos, por la fe y el amor: así sirvieron a la vida.

Aniquiladores son quienes ponen trampas a la multitud y denominan Estado a tal obra: suspenden sobre los hombros una espada y cien deseos. Donde todavía existe pueblo, éste no entiende al Estado y lo odia como a un mal de ojo o a un crimen contra las costumbres y las leyes...

Todavía queda abierta, ante las almas grandes, la posibilidad de una vida libre. En verdad, quien menos posee tanto menos es poseído. ¡Alabada sea la pequeña pobreza! Donde el Estado termina, allí comienza el hombre que no es superfluo, allí comienza la canción de quienes son necesarios, la melodía única e insustituible.

Friedrich Nietszche

(Citado por Osho en Zarathustra, un dios que sabe bailar, Ed. Luz de Luna)




Un escándalo

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta la historia de un escándalo entre dos mujeres.

escandalo.mp3



lunes, 3 de noviembre de 2008

La inseguridad

El álbum de figuritas de Jorge Halperín

En Tarde o Temprano, Jorge Halperín nos cuenta como se trabaja con el miedo.

miedos.mp3



sábado, 1 de noviembre de 2008

Recordando a Tato Bores

En este video pdrán ver la apertura del programa Good Show que emitía Telefe en el año 1993. La cortina musical es de Charly García.



Fuente