Introducción de La siesta inolvidable 2007

Introducción original
Introducción especial de Carlos Barragán
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viernes, 18 de junio de 2010

La noticia en radio. Cuando todo pasa y nada queda.

En este interesante artículo, Marcelo Cotton describe lo que sucede con las noticias en la radio. Mi sensación es que seguramente a ti, por ser oyente de radio, sientes lo mismo.

Por sus propias características, la radio es un medio sensorial. A diferencia de los medios gráficos donde la información impresa puede almacenarse y leerse una y otra vez, la radio carece de esa posibilidad. En cambio, tiene la ventaja de crear climas y sensaciones con los sonidos, la música y los silencios. La radio pues no se lleva del todo bien con la información. Los datos son difíciles de aprehender, pasan y se disuelven, a menos que uno tenga un anotador cerca y la atención bien despierta para tomar nota de lo esencial. Por lo tanto, cuando se informa en radio (excepto ciertos datos imprescindibles), poco es lo que queda de esa información y mucho de sensación, de clima. La radio es poco estricta con los datos precisos. Y muy indulgente con las sensaciones que esta información provoca en la sensibilidad de los radioescuchas.

Dicho esto cabe hacer un paréntesis para analizar el efecto que provoca mucha de la información que pasa por la radio. Los informativos comunican más a través de la música y el tono del locutor que por la información que vierten. De tal manera que, como comprobó Orson Welles en 1938 con una supuesta invasión extraterrestre, en radio se crea primero la sensación de veracidad, antes que el acto mismo de informar.

martes, 15 de septiembre de 2009

Particularidades de un comercial

Texto creado por Washington Olivetto. Washington Olivetto es Presidente y Director de Creacion de W/Brasil, la tercer mayor agencia de Brasil.



sábado, 12 de septiembre de 2009

El humor de Quino

Esta es una de las tantas obras del genial dibujante.





jueves, 10 de septiembre de 2009

Interesante entrevista a Alejandro Apo

Falta amor por la radio

Hombre del medio como pocos, hace 34 años que Alejandro Apo (53) se metió en el éter. Y nunca más se fue. En nuestros días, su nostálgica voz acompaña a los oyentes de Continental (AM 590) los siete días de la semana: de lunes a viernes (de 23 a 1), ofrece charlas intimistas y buena literatura en Donde quiera que estés; los sábados, Con afecto (de 13 a 17) le abre la puerta al fútbol para compartir historias y anécdotas; y la cita más celebrada del ritual futbolero tiene lugar los domingos, en las transmisiones que comparte con Víctor Hugo Morales. Pero la más reciente experiencia que registra el currículum radial de Apo corresponde a la Metro (FM 95.1), donde todos los lunes comparte la mesa de Basta de todo (de 14 a 18) con Matías Martín y compañía.

¿Cómo comenzó tu vínculo con la radio?
De pibe yo era un gran oyente de radio. Recuerdo a Hugo Guerrero Marthineitz en El show del minuto. El Negro iba de 14 a 19 por radio Belgrano y yo lo escuchaba las cinco horas sin hacer otra cosa. Hasta me acuerdo de memoria los avisos que pasaba y cada vez que le hago una nota o un homenaje a Hugo, se lo menciono. Yo intento continuar esa radio clásica de climas, sugestión…

De silencios.
Bueno, pero decir silencios hablando de Guerrero, le corresponden a él, como la lectura de cuentos. Yo no me adjudico nada. Pero hay muchos referentes: Quique Pessoa, Liliana López Foresi, Eduardo Aliverti, Betty Elizalde.

¿Sentís que el medio está desprestigiado en estos tiempos?
En la actualidad, la radio entra en la superficialidad y la liviandad de la televisión, como quien dice: “Bueno, hacemos un poquito de radio”. Así se dejan de lado los códigos del medio. Pero la radio es imbatible, porque resiste el embate de la computación y de la televisión. Creo que falta amor por la radio. Yo intento ser un modesto seguidor de las personas que hacían una radio de climas, para mantener la fascinación que despierta el medio en la gente, ese ambiente intimista.

De hecho, el vínculo que establecés con tus oyentes es muy cercano. ¿Es real la historia del hombre que te mandó una carta documento?
Sí, claro. Yo me asusté cuando la recibí. La abrí y decía: “Demando a usted porque me privó de la siesta de los sábados”. El tipo me escuchaba a la tarde y cuando se quería dormir, la mujer lo empezaba a zamarrear para hacer la salida del sábado a la noche. Por eso me demandaba. ¡Un genio el tipo! Los oyentes me ponen en un lugar de exigencia que es extraordinario. Encima, tienen una sensibilidad única. Comparten conmigo el programa. Hay personas como Luciano de Marcos Paz, Pocha, Susana, que son parte de los afectos.

¿La calma de la medianoche favorece tu propuesta radial?
(Alejandro sonríe con complicidad.) Ahora que el programa empieza a las 23, le puedo sacar un poco de audiencia al Negro (Alejandro Dolina); si no, me come. Los que prenden la radio antes, se quedan conmigo, pero a las doce, generalmente, se van todos… Ese Negro es un maestro, y además un amigo. (Hace una pausa y recuerda algo que lo emociona.) Me comentaron que hace poco, en su programa, promocionó mi libro Y el fútbol contó un cuento –donde aparece la extraordinaria historia Relatores que escribió él– y en cierto momento dijo: “Recomiendo no sólo el libro, también que lo escuchen a Apo a la noche”. No hay forma de competir con Dolina, tiene una audiencia de toda la vida. Además, es el único hombre capaz de poner toda la cultura de la historia de la humanidad en un bar con los muchachos. Sólo un genio como él puede lograrlo.

¿Por qué no hay más espacios como el tuyo o el de Dolina en la radio?
Es complicado porque necesitás tener detrás una estructura que a veces no coincide con el negocio. Dolina, por ejemplo, no vende mucha publicidad a la noche. ¡Es increíble! Pero tiene toda la audiencia… Ojalá contagiemos con nuestras propuestas. Es que la noche invita a contar una historia, un cuento de terror: te entretenés y también te quedás pensando.

¿Tomás como una responsabilidad esa tarea educativa que encarnás desde tu lugar de comunicador?
Me gusta mucho. Recuerdo que la Cámara Argentina del Libro le otorgó el premio Julio Cortázar a Todo con afecto (en 2000). La fiesta iba a ser a la noche en un hotel muy importante de Buenos Aires y como no tenía una idea clara del motivo de la distinción, a la tarde llamé por teléfono a los organizadores. Me atendió un muchacho al que le pedí que me dijera de qué se trataba el premio. Y me leyó: “Al programa de radio Todo con afecto por difundir el placer de la lectura”. ¡Extraordinario! “Entonces me lo merezco”, dije. Porque lo que hacemos es eso: difundir el placer que significa meterse en la fascinante historia de un libro. Para mí no es un peso ocupar ese lugar. Por el contrario, siento que para muchos es una compañía, que pueden olvidarse de sus líos cotidianos para meterse un rato en la historia que yo les cuento y estar más tranquilos. Otra cosa que nos pasa: muchas maestras del interior nos piden bibliografía para los chicos, que se enganchan a leer a través de los cuentos de fútbol. Entonces, si en un mundo que no invita a lectura –por la televisión, por la tecnología–, generamos por contagio que alguien agarre un libro y busque un rincón cómodo de su casa para leerlo, ya nos sentimos satisfechos.

Después de tantos años al aire, ¿cómo encarás tu trabajo para evitar la rutina?
Todo depende de cuánto quieras progresar, ésa fue siempre una de mis banderas a lo largo de 34 años de profesión. El domingo, con Víctor Hugo transmitimos River-San Lorenzo y yo grabé mi comentario porque me notaba lento y repetitivo. Cuando llegué a mi casa escribí una carilla entera con críticas hacia mí mismo. Aunque parezca bohemio, soy muy competitivo en mi trabajo, me preparo mucho.

Las palabras quedan suspendidas en el aire mientras Alejo se disculpa por no poder extender la charla un poco más. Lo espera la cena y después, lo sabido: el encuentro con los oyentes en su casa, la radio.

Por Mariano Pagnucco

Fuente: http://www.narrativaradial.com/

martes, 8 de septiembre de 2009

martes, 1 de septiembre de 2009

El oyente de radio: esas orejas que hablan

¿Quién es el oyente o el radioescucha? ¿Qué función cumplen en esta radio de hoy? Para algunos estas orejas se segmentan según su poder adquisitivo y su capacidad de consumo. Para otros, el oyente es el gran objetivo a alcanzar para que una emisión sea realmente exitosa. Pero lo llamativo es cómo la figura del “oyente” hoy se ha convertido en muchos casos en la gran excusa, el invento más macabro para escudarse ante la falta de ideas, de creatividad, de trabajo y de una auténtica comunicación.

Resulta aún más llamativo cómo los oyentes o por lo menos aquellos que llaman, mandan mensajes o graban su voz en el contestador de la radio, se han transformado en productores de contenido (sin paga y sin formación) de una emisión radiofónica. Esos que se quejan, que piden canciones, que opinan de todo y de todos, ocupan muchas veces una enorme franja de aire. Se podrá sugerir que estamos en presencia de una radio participativa. Pero sería falso. En primer lugar porque la gran mayoría de los escuchas no están sentados al lado de un teléfono sino viviendo su vida cotidiana, con la compañía de la radio. En segundo lugar porque una radio participativa no es la que llena el vacío de propuestas con los oyentes “llamadores” sino la que, en su rol de comunicadora social, une lazos y hace participar a las personas, no tanto de la emisión de un programa de radio, sino en su rol de ciudadanos. Y en este punto nos detenemos para hacernos más preguntas. ¿Es participativa una radio que defiende los intereses de los grandes grupos de poder que alientan la pasividad de la población a través de la difusión de información sólo de carácter catastrófico? Cuando una población es invadida por mensajes desalentadores como las epidemias, los secuestros, las violaciones, los delitos de todo tipo y color, y cuando a esos hechos se les quita las causas que los generan y sólo se iluminan sus efectos devastadores ¿eso es participación o intimidación?

Ante una representación radiofónica de la realidad de este tipo, no faltarán las expresiones de miedo, de impotencia de la cuales se hace eco mucha programación que se jacta de “dar lugar al oyente”. Sin advertir que el oyente es un sujeto complejo, protagonista de realidades diversas y no una sola voz, muchos emisores no dan cuenta de esta diversidad en expresiones tales como “la gente quiere…” o “la gente necesita…” incorporando en éstas una visión totalitaria de la comunicación que, por definición entonces, desiste de ser comunicación. (Comunicación significa PONER EN COMÚN). ¿Quién le habla a los oyentes de sus fracasos y éxitos cotidianos? ¿Quién los interroga acerca de sus acciones pequeñas para cambiar la historia? ¿Quién les enseña a mirar la realidad desde distintos ángulos para poder obtener una visión amplia de la misma? ¿Quién les enseña a escuchar?

Dejando de lado los objetivos comerciales (ineludibles en este contexto y sin una ley de radiodifusión que ayude a alentar otros objetivos), los oyentes se segmentan, sí. Eligen escuchar (entre lo que hay) lo que les parece mejor o menos malo. Los oyentes eligen también entre oír la radio (como ruido de fondo) o escucharla. Eligen incorporarla como un ruido que obstruye el silencio que les resulta insoportable o como la banda musical de la historia de sus días. Eligen la radio como elemento práctico (para enterarse del estado del tránsito o el estado del tiempo) o para pensarse, reflexionar y sentirse parte del mundo y dar cuenta de su paso por él.

Los emisores, por su parte (que también son oyentes y deberían ser los mejores “escuchadores” no sólo de radio sino del sonido de su ciudad, pueblo y comunidad) deberán elegir si, como un eco de resonancia que devuelve con creces lo que se dice, sus oyentes serán los reproductores de su mensaje unidireccional o si se retroalimentarán de la vida de quienes prestan no sólo orejas, también pensamientos y experiencias a su aire de radio.

Marcelo Cotton

Fuente: http://www.narrativaradial.com/


sábado, 29 de agosto de 2009

Pandemia mediática

Julián Alterini y su documental Operación Pandemia. Sin cámara ni dinero realizó un documental que ya fue visto por más de un millón de personas en Youtube. En 10 minutos logró sintetizar su hipótesis: cómo los laboratorios multinacionales crean, a través del pánico, la necesidad de comprar sus productos. El rol de los medios en la expansión del virus. Por qué su generación está a salvo de esa epidemia. Y la pregunta clave que tuvo que hacerle a su padre.




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sábado, 6 de junio de 2009

La vida en las grandes ciudades

¿Por qué vivo en esta ciudad?

Con irónía y sarcasmo, una mujer se cuestiona la forma de vida que lleva en la ciudad de Buenos Aires.

ciudad.mp3


Autora: Malena Serur

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miércoles, 3 de junio de 2009

La violencia familiar

Esta carta fue enviada por Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud al II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica'. Es realmente impactante.

Carta a un maltratador

Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?

Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.

La carta completa

sábado, 25 de abril de 2009

Susan Boyle, no es lo que parece....

Definitivamente el talento no depende de las apariencias y es el caso de Susan Boyle. Que lección de humildad. He visto el video varias veces y no paro de llorar, verdaderamente emocionante.

Click sobe la imagen para ver el video.





domingo, 5 de abril de 2009

Desde el diván

¡No se lo pierdan!




sábado, 28 de marzo de 2009

Editoriales de Eduardo Aliverti

Editorial de Eduardo Aliverti en su programa Marca de Radio del 14 de marzo de 2009.

Producir la realidad


090314edit.mp3


Editorial de Eduardo Aliverti en su programa Marca de Radio del 21 de marzo de 2009.

Ley de servicios de comunicación audiovisual

090321edit.mp3


Fuente

sábado, 21 de marzo de 2009

Entrevista a Teresa Parodi

Teresa Parodi, artista y música consagrada, es la directora del Espacio Cultural Nuestros Hijos (Ecunhi), de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que funciona en el ex Liceo Naval, ubicado en el predio que fuera de la ESMA.

El deseo de las Madres es convertir ese sitio emblemático de la dictadura y su horror en un lugar destinado al aprendizaje, la belleza y el arte, “un proyecto cuya esencia es el aprendizaje y la construcción de un mundo mejor –por lo que dieron la vida sus hijos–, y que me he comprometido a dirigir con mucho orgullo”, dice Teresa.

Este es el video con la entrevista a Teresa Parodi y las imágenes del Ecunhi.




sábado, 14 de febrero de 2009

¡Ganaron los bosques!


Gracias las más de 1000 personas que cada día llamaron a Casa de Gobierno desde que comenzamos nuestra campaña, logramos hoy la tan demorada y necesaria reglamentación de la Ley de Bosques.

Hace un año, un millón y medio de argentinos conseguimos su sanción y ahora, nuevamente tu participación logró este paso fundamental en la defensa de nuestro patrimonio natural. Esto no hubiera sido posible sin vos. Muchísimas gracias.

La reglamentación firmada es vital para salvar los últimos bosques nativos que nos quedan. Desastres ambientales como los de Tartagal, provincia de Salta, demuestran lo que venimos advirtiendo desde hace años. La deforestación indiscriminada destruye la biodiversidad, deja desprotegidos nuestros suelos y altera la regulación natural de las cuencas de nuestros ríos. El valor de los bosques nativos es enorme por eso no nos podemos detener.

Greenpeace



miércoles, 11 de febrero de 2009

El desastre de Tartagal

Las actuales inundaciones en el norte de la provincia de Salta son consecuencia directa del irracional proceso de destrucción de los últimos bosques nativos argentinos. En Greenpeace lo venimos advirtiendo desde hace más de 10 años.

En la inundación de Tartagal en 2006 quedó demostrado. Y hoy, tres años después, la falta de una política firme contra los desmontes nos vuelve a traer sus terribles consecuencias.

Miles de personas perdieron su hogar y algunas su vida por la ambición voraz de los empresarios que destruyen nuestros recursos naturales sin medir sus impactos, y por la connivencia del poder político que lo permite. La Ley de Bosques es el comienzo de la solución. Hace un año un millón y medio de argentinos logramos que se sancione, pero es fundamental que se reglamente YA.

Llamá al Teléfono Rojo de Greenpeace al (011) 4000-5580 de lunes a viernes de 10 a 18 hs. e invitá a todos tus conocidos a participar. Pará el boicot a la Ley de Bosques. Exigí a la Presidenta su urgente reglamentación y una política firme contra los desmontes.



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martes, 20 de enero de 2009

Para parar el boicot a la Ley de Bosques

Hace un año, un millón y medio de argentinos logramos parar las topadoras con la sanción de la Ley de Bosques, pero el gobierno nacional aún no la reglamentó y los gobiernos de varias provincias no quieren ponerle fin a los desmontes.

Llamá ahora al Teléfono Rojo de Greenpeace al (011) 4000-5580. Te conectaremos con Presidencia para que le exijas a Cristina la urgente reglamentación de la Ley.


Debemos parar el boicot a la Ley de Bosques que promueven el gobierno nacional y las provincias más comprometidas con los desmontes, al demorar su reglamentación y no aplicar una política firme contra la deforestación.

Tu llamada puede evitar que vuelva la fiebre de las topadoras.

Llamá ahora mismo a la Presidenta al (011) 4000-5580 y pará el boicot a la Ley de Bosques. Salvá, junto a Greenpeace, los últimos bosques que nos quedan. Después de llamar, contanos qué te respondieron. Hacé click aquí.

Necesitamos tu ayuda urgente. El futuro de la Ley de Bosques está en tus manos.

No hay más tiempo que perder.


sábado, 10 de enero de 2009

Los primeros nativos digitales

Según un artículo de el diario El País de España, los primeros ejemplares de nativos digitales ya tienen entre 15 y 18 años y su crecimiento ha sido en conexión con el ADSL (Internet de banda ancha). Todo lo quieren a un clic de distancia y su actitud no es pasiva ya que quieren intervenir en la creación de contenidos. Generan música, videos, fotografías y todo lo comparten en las redes sociales (Facebook, MySpace, Hi5).
Para estos nativos digitales la televisión ya es cosa antigua.

El tam-tam de los nativos digitales

Carolina, Ester, Elisa y Mónica están sentadas en un pequeño despacho del colegio Lourdes de Madrid. Es el último día de clases antes de que empiecen las vacaciones de navidades, los alumnos corretean por los pasillos, disfrazados. Tienen 17 años, menos Elisa, de 16. Utilizan Internet desde los 11.

-Mi padre está obsesionado con las palabras, mira todo el rato enciclopedias.

-¡Buf!, pues mi madre se enteró ayer de que el móvil tiene cámara.

-Yo tengo móvil desde los Reyes de los 12 años.

-Pues yo he cambiado siete veces de móvil desde los 12. Si seguimos a este ritmo, para cuando yo tenga hijos, los coches van a volar.

Carolina, Ester, Elisa y Mónica pertenecen a la llamada generación de nativos digitales, un término que acuñó el tecnólogo Marc Prensky en 2001 y que agrupa a aquellos para los que Internet existe desde que tienen uso de razón, a los que no recuerdan la vida sin Internet. Dicen los estudiosos y muchos de los profesores que los educan que esta generación que ha crecido con un móvil en la mano izquierda y un ratón en la derecha es muy distinta de las anteriores.

Los primeros nativos digitales españoles tienen ahora entre 15 y 18 años. Han crecido conectados, con el ADSL funcionando a pleno rendimiento. No soportan la espera, todo lo que quieran está a un clic de distancia. No quieren que les cuenten un rollo, huyen de la secuencia lineal de información, quieren intervenir en el proceso, hacer clic para ir adonde les interesa. No son consumidores pasivos de contenidos, sino activos: crean contenidos, se mandan vídeos, fotos que retocan, que editan, son muy creativos; por eso la tele les empieza a parecer una cosa un poco antigua, aunque sea en pantalla plana.

Llegan a casa, se sientan frente al ordenador y mientras conectan con su red de amigos, ven un vídeo en YouTube, chatean con amigos mientras se descargan una canción o un capítulo de su serie favorita. Es decir, prestan atención parcial a varias cosas a la vez. "Su atención se divide mejor, su cerebro tiene un procesador más complejo", explica Enrique Dans, profesor de Sistemas de Información del Instituto de Empresa. El que se educa desde pequeño con los idiomas, aprende muy rápido otros idiomas. Lo mismo pasa con la tecnología.

Siendo adolescentes, los nativos digitales manejan dispositivos que hasta hace poco sólo estaban al alcance de una persona de 30 años. El 96% de los jóvenes tiene móvil, según el último estudio del Instituto de la Juventud (frente a un 88,4% de 2004). Y como dice Soledad González, profesora de Economía e Historia del colegio Lourdes, de 57 años, lo que ella enseña a chicos y chicas de 17 años es lo que ella aprendió en la Universidad.

Los primeros nativos digitales, personas nacidas desde los años noventa, ya están llegando a la Universidad. Es allí, y en las enseñanzas medias, donde se pone de manifiesto la conveniencia de adaptar los sistemas educativos a unas nuevas necesidades. "El profesor deja de ser el poseedor del conocimiento", explica Fernando García, profesor de Química del colegio Irabia de Pamplona y autor del libro Educar hijos interactivos. "Hay una pérdida de autoridad de los padres y profesores, ya no le preguntas a papá o al profe las dudas, porque a lo mejor son ellos los que no saben". Las respuestas se buscan en Google y YouTube. "El profesor no puede ser un poseedor de conocimiento", sostiene García, "tiene que ser un guía que ayude a distinguir la información veraz de la no veraz; debe ser un tipo que acompañe en el uso de los medios".

Ángel León, de 56 años, responde al perfil de lo que Prensky llamó un inmigrante digital. Es decir, una persona que no ha nacido en ese entorno pero que se adapta a él. Como profesor de Historia del colegio Lourdes, ya no utiliza nunca la pizarra. "Hace años que no me mancho las manos de tiza", dice sentado en un aula, frente a su ordenador. "Mi tiza es esto". Y extrae de debajo de la camisa una llave USB de ocho gigas que llevaba colgada al cuello. Ahí están sus lecciones, que actualiza por la noche cuando llega a casa.

El artículo completo

sábado, 3 de enero de 2009

¿No será demasiado?

Facebook también censura: eliminó fotos de una madre que estaba amamantando

La red social Facebook generó un gran debate -y una multitud de protestas- en Internet al retirar varias fotografías que mostraban demasiado el pecho de una madre que amamantaba a su bebe. La decisión del sitio enfureció a muchísimos usuarios, incluyendo a la madre estadounidense Kelli Roman, una de las administradoras de una petición online llamada '¡Eh, Facebook, la lactancia no es obscena!'... que ya recibió más de 80.000 firmas y unos 10.000 comentarios y viene ganando impulso luego de que varias personas organizaran una protesta virtual y realizaran una pequeña manifestación frente a la oficina de Facebook en Palo Alto, California.

Los organizadores de la petición afirman que a algunas mujeres se les advirtió que no vuelvan a colgar las fotos eliminadas o podrían arriesgarse a ser expulsadas de Facebook. Una de las madres afectadas, Rebekah, asegura que la página había quitado una foto de ella dándole el pecho a su hijo y señaló que "encuentro ofensivo que Facebook pueda quitar mi foto pero no la imagen en primer plano de un trasero con tanga que he visto en la página de un amigo, o la aplicación '¿Qué posición del kama sutra eres?".

El portavoz de Facebook, Barry Schnitt, asegura que la red social no toma medidas contra la mayoría de las fotos de bebés tomando el pecho porque cumplen los términos de uso de la página, pero que otras se retiran para asegurar que la página sigue siendo segura para todos sus usuarios, incluyendo niños. "Fotos que contienen un pecho completamente expuesto violan esos términos (sobre material obsceno, pornográfico o sexualmente explícito) y pueden retirarse", asegura la red social en un comunicado que añade que las fotografías contra las que se actúan son "casi exclusivamente por quejas de otros usuarios".

Fuente

martes, 30 de diciembre de 2008

Los altibajos de la distribución del ingreso en la Argentina

Sesenta años en el tobogán

Dos destacados expertos en crecimiento y participación salarial en el producto analizan cómo se desbarrancó con los gobiernos militares y el de Menem, y el papel de la política y el Estado para revertir esa tendencia.
Por Jorge Halperín

Aun con las etapas de crecimiento de la economía y elevada equidad distributiva de los primeros gobiernos peronistas, en los últimos sesenta años la Argentina creció apenas a un promedio del 1,1 por ciento, superando en la región únicamente a Bolivia y Venezuela. Los golpes militares, el gobierno de Carlos Menem y la crisis de 2001 demolieron la participación de los trabajadores en la riqueza hasta llevarla al piso histórico del 20,92 por ciento en 2003. Desde entonces se inició una recuperación de los porcentajes que nunca fue paralela a las altas tasas de crecimiento de la economía. Es lo que muestra el informe Distribución del ingreso en Argentina 1950-2007, encargado por Hugo Quintana, secretario general del gremio del Personal de Organismos de Control (APOC), a los economistas José Manuel Alfonsín y Edgardo Tarallo, que destacan que en los últimos 60 años el PBI creció en promedio sólo 1,1, y en los últimos 18 la equidad retrocedió más que en el resto de América latina.

¿Por qué APOC pidió este trabajo?

Hugo Quintana: –Para que se acaben los discursos y podamos poner negro sobre blanco qué parte de la riqueza se llevan los trabajadores. Desde luego que partimos de una preocupación. De cualquier manera, este material es parte de un proyecto de estudio, que también incluyó temas como el estado del Riachuelo, los accidentes viales, y distintos tópicos que tienen que ver con la calidad de vida de los argentinos.

¿Por qué eligieron analizar los últimos 60 años?

Edgardo Tarallo: –Porque el período económico de mayor frustración para la Argentina tiene lugar a partir de la Segunda Guerra Mundial. El crecimiento promedio del PBI per cápita de la Argentina entre 1950 y 2000 fue del 1,1% por año. Tomando los mismos 60 años, en América latina, sólo Bolivia y Venezuela crecieron a un promedio inferior. En cambio, siempre en el mismo período, México, Brasil y Chile crecieron al doble que nuestro país.

Pero también en algunos tramos de ese período alcanzamos los mejores momentos en la distribución del ingreso...

José Manuel Alfonsín: –Los mejores y los peores. Efectivamente, hacia 1950 se alcanzó el punto de mayor equidad histórica, el 50 por ciento de la riqueza para los trabajadores. Y hacia 1974 también se volvió a dar una participación muy elevada. Pero, en estos 60 años la evolución fue muy inestable, y la participación de los trabajadores fue descendiendo bruscamente hasta bajar a su mínimo en 2003, con un 20 por ciento, para recuperarse en estos últimos años, pero sólo en forma leve. Hacia 1974, la población del Gran Buenos Aires por debajo de la línea de pobreza no pasaba del 5 por ciento. En 2002, los pobres llegaban al 53 por ciento.

En los últimos cinco años, según algunos indicadores, se crearon más de 3 millones de puestos de trabajo, pero fueron años muy deprimidos en términos de participación salarial.

E. T.: –No obstante, hubo una leve suba; que si bien responde en parte al cambio de metodología oficial en el cálculo del indicador, en la serie homogeneizada elaborada en el trabajo completo, se detecta esta progresión.

El artículo completo desde aquí.

Gracias Noemí por la información.


viernes, 26 de diciembre de 2008

Para seguir siendo optimistas

Solidaridad sobre ruedas


Firmat es una ciudad del departamento de General López, en Santa Fe. A 107 kilómetros de Rosario y a 58 de Venado Tuerto, está adornada por campos de maíz, silos, camiones y extensos espacios verdes.


De sus 36.500 habitantes, Valentín Melo se destaca no sólo por su sensibilidad social, sino también por su inagotable iniciativa, que lo llevó a ser un referente local de las movidas solidarias con tan sólo 11 años.

Junto a su bicicleta roja y su carrito de madera recorre las calles juntando lo que haga falta para ayudar al prójimo: comida, juguetes, tapitas de botellas, cartón o plástico. Por esta gran vocación de servicio, la Red Solidaria Firmat lo premió, la semana última, como el Voluntario del Año.

El primer carrito, que armó en 2007 - ya dando muestras de ser un gran autodidacta- lo hizo con sus manos utilizando unas ruedas que sacó de una máquina de cortar pasto. Allí apilaba los manojos de laurel que sacaba de la huerta de su abuelo y los vendía para ganar algo de plata.

"A fines de 2007 iba a vestir el carrito con motivos navideños y se me ocurrió ir casa por casa juntando comida para las Fiestas, como pan dulce, para el hogar de chicos de acá cerca. No les había dicho nada, así que fue todo sorpresa para ellos", cuenta Valentín, al recordar la primera movida solidaria que organizó. La generosidad de sus vecinos lo ayudaron a conseguir comida, ropa y también juguetes. "Siempre alguno de mis amigos me acompañaba a juntar las cosas, así que fuimos todos a entregar las cosas al hogar", agregó este niño con mirada pícara y sonrisa cómplice.

Lee el artículo completo